Poemas del Proyecto Zapato


El día martes diez de Julio del dos mil uno, se realizó una reunión con los  artistas plasticos participantes en el proyecto y un grupo de poetas conformado por Luis Alberto Angulo, Juan Calzadilla,  Beatriz Rojas, Marisol Maqueo, Marcia Reveron,  Carmen Negron de Adimanddi, Elena Tirado y Azul Urdaneta,  participantes  del taller Iniciación a la Poesía, dictado por el propio maestro Calzadilla en el CEMAC, en la sede de la fundación Cipriano Jimenez Macias, de la ciudad de Valencia. Producto de ese encuentro surge la serie de poemas sobre el tema del zapato.



El hombre tiene que lucirse


Por eso su primer discurso es brillante

 probablemente también el segundo.

 ¿Pero que importancia tiene el ultimo

 si ya todo está acabado? 

Para hacer su primer discurso 

el hombre se pone a tono.

 Se baña, se afeita, pule sus zapatos, 

lleva el mejor traje, 

elige para su corbata 

la mejor prenda. 

¡Ah, cuan lucido resultara su discurso

 si se tuviera a sí mismo por actor y oyente! 

Solo si se quedara repentinamente Muerto

 la expectativa de lucirse no quedaría confirmada.


Juan Calzadilla


Dijo el pie al zapato: me enamoro

           De ti hoy, mañana no lo sé.  

Y el zapato responde suave y sereno:

a la vaca le debo lo que soy, al 

gusano el hilo de seda que me cose, 

al hombre el haberme el haberme parido con maestría, 

y a ti el haberme servido  

con esto me basto. 

Fragmentos de tiempo 

que en todo es una constante.

 Alguna vez se nos hizo familiar 

este contenido de continentes. 

Abrigo de apoyos. 

Notoriedad a la altura de cada quien. 

Caricaturas de personalidades. 

Calurosa bienvenida entre los que 

no tienen. 

Indecisión para el que le sobra.

Adelanto pasos.

Ha llovido mucho.


Beatriz Rojas


En la vitrina invita a caminar 

en el camino convoca la tristeza 

 y en silencio pregunta por su igual. 

Un zapato solo no es un zapato

 sino el marco martirio del puntual

 la arrugada sombra curtida 

de otro zapato perdido en la morriña

 copa de cuero que la bailadora

 brindo al maestro en su despedida

 alto tacón de flamenco

 castañuela de las palmas 

cante hondo que ensangrienta la boca 

sobre el tablao y la arena sin olvido.

 Un zapato se asoma en el desierto

 tras de sí los caminos detenidos 

viajando indetenible en el tiempo

 de un zapato solo 

camino de la vida y de la muerte. 


Luis Aberto Angulo

 Duermes en sueño tranquilo 

en tu nido de velos 

un hilo de seda

 tejiste mil deseos, 

sueño, magia, misterio

 arropara tus cielos 

vestidos de colores 

perfumados de anhelos. 

Con tus alas traviesas 

que pasearon los cielos,

 rompiste las distancias 

viajando con denuedo 

largos sueños viviste

 ensoñando los sueños 

esperando la magia 

preguntando al misterio 

sueños de alas doradas

 sueños de alas heridas 

que siguen siendo 

aun rotas.


Marisol Maqueo


Cuando se tienen zapatos 

Bonanzas de niñas en domingo

Desarmar para amar

Y desarmar lo andado

Jugar a buscar los zapatos 

y confundirme con los tuyos.

 Atarme a tus cordones y 

contenerte en alma

de suela curtida.

 Armaduras en el tiempo.

 Nadar con lo que conozco 

para descubrir lo ignorado. 

Negó sus suelas- las de él-

 habían marcado su envidia

 –la de ella- 

Mostro sus pies sonrientes –él-

 prontos a cazarla- a ella- 

Después se alejó renqueando

 pisándole el dobladillo


 Beatriz Rojas.


En el zapato perdura la esperanza

 la imagen viva de los tiempos

 la lluvia precoz de los días ausentes 

Viviendo a través del cauce de un río 

gracias a ti zapato paisajes recónditos 

cabalgan mis pasos.


Marcia Reverón.


Yo crecí con un zapato prestado

que rápidamente el uso doblego

para salir de él lo arroje al pozo donde el pez rehusó 

habitarlo y alguien más hábil lo levanto con su anzuelo,

 lo maldijo y tiro de nuevo a las aguas.


 Juan Calzadilla

El zapato noble estipe,

Entre reyes y príncipes

 te forjaste 

frágil sonidito de plata 

gentil formal.

 Gracia y actualidad 

en modernos estilos

 para todos los gustos

 luces hoy 

y entre alpargata y cotiza 

libre de apretones 

por cerros y llanuras

 vas jornalero del día. 


 Carmen Negrón de Adimandi

Réquiem


Zapato de tacón que por sexo tiene

 tirantes y doradas hebillas

 que ascienden hasta las rodillas

 en gesto cómplice y circunsflexo 

denotando tus debilidades 

si acaso se te gasta la tapita.

 Marcarás el ritmo de tus andares 

sin la discreción que caracterizas 

Luis XV de tacón delgado y alto 

más fuerte en el andar que en descanso 

como un disfraz de endeble zapatilla 

puedes esconder equilibrios y zancos 

envoltorio que protegió las alas

 que hicieron volar siempre a ras del suelo

 te canta esta elegía novelada 

un descalzo pie por ti en duelo.


Elena Tirado


 

Mayo se sienta en mi cuenca

 anida en mis zapatos 

llovízname la frente

 entrejúntame los ojos

 hay un olor a suela nueva 

presentimiento de retoño 

renacuajos 

en nado inicial 

dentro de mí.


 Azul Urdaneta


La mujer que cose mi ropa

 tiene manos de pájaro

 nos descalza mientras pasan

 ríos enteros

 nadie se mueve 

del lugar que prometimos 

en noches de lluvia 

se ven sus garras sin palmas

nos quedo el caminar desnudos.


 Azul Urdaneta

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